
El correo electrónico (también conocido como e-mail, un término inglés derivado
de electronic mail) es un servicio que permite el intercambio de mensajes a través de
sistemas de comunicación electrónicos. El concepto se utiliza principalmente para denominar al sistema que brinda este servicio vía Internet mediante el protocolo SMTP (Simple Mail Transfer Protocol), pero también permite nombrar a otros sistemas similares que utilicen distintas tecnologías. Los mensajes de correo electrónico posibilitan el envío, además de texto, de cualquier tipo de documento digital (imágenes, videos, audios , etc.).
FUNCIONAMIENTO
También tenéis la opción de adjuntar archivos al mensaje. Esta función os permite enviar datos informáticos, independientemente del tipo que sean. Para especificar el destinatario, sólo tenéis que introducir la dirección de correo electrónico (ana@gmail.com), si deseáis enviar el mismo mensaje a varios destinatarios, lo normal que es uséis una lista de contactos que vosotros mismos crearéis en el sistema. Habitualmente, cada uno de esos detinatarios se separan mediante comas y punto y coma (, / ;). Asu vez, tenéis la posibilidad de utilizar los campos que aparecen debajo de el campo de destinatario, éstos son los denominados CC y CCO. Ambos sirven para enviar copias del mensaje a otros usuarios. El primero, es decir CC, permite enviar una copia a todas aquellas personas que estén incluidas en este campo, pero verán que no va dirigida a ellos sino a los destinatarios que se hayan incluido en el campo “Para”. El segundo, CCO, es parecido al anterior, la única diferencia es que este campo no es visible para aquellas personas que reciben el mensaje.
En cuanto al envío de correos electrónicos, debéis saber que, aunque pensemos que es un proceso rápido y sencillo, es más bien lo contrario. El envío de mensajes en un proceso largo y complicado.
Cuando una persona envía un e-mail a otra, cada una de ellas está en un servidor diferente, pero ambos se ponen en contacto para enviar el mensaje. Así, una persona escribe el correo electrónico en su programa cliente. Tras terminar de escribirlo, ésta debe pulsa el botón de enviar. Al llevar a cabo esta acción, el programa cliente contacta con el servidor de correo que está utilizando la persona en cuestión, a través del protocolo SMTP. El programa cliente transfiere el mensaje y da la orden de envio.
Justo en ese momento, el servidor SMTP se percata de que debe entregar un mensaje a alguien, pero no tiene conocimiento de con qué ordenador debe contactar. Por ello, este servidor contacta con el servidor DNS y le pregunta quién es el encargado de gestionar el correo en cuestión. El servidor DNS contestará a esta pregunta con el nombre de dominio del servidor del correo del destinatario.
De esta forma, el servidor SMTP ya puede contactar con el destinatario del mensaje y enviarle el correo electrónico. En la recepción, el destinatario recibirá el mensaje del receptor a través del protocolo POP3.
En el momento de la recepción, la persona que recibe el mensaje puede verlo en la bandena de entrada del programa cliente. En esta bandeja de entrada veréis el nombre del remitente, el asunto del e-mail y la fecha de éste. También puede aparecer el espacio que ocupa el mensaje (tamaño); los diferentes destinatarios, si son varios; los datos adjuntos; la prioridad, que es la importancia que ha dado el remitente al mensaje…
Una vez que habéis recibido el mensaje, podéis responderlo, reenviarlo a otras personas, marcar como spam, es decir, separar el correo que os interesa del que no deseáis leer, guardar el mensaje en el ordenador, borrarlo o moverlo a una carpeta, que vosotros habréis creado en vuestro programa cliente o añadir etiquetas, que permite catalogar los mensajes en diferentes apartados.

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